domingo, 29 de agosto de 2010

La Amatista, piedra de la intuición


Cuando comencé en el mundo de las meditaciones y la sanación holística, mi maestro me regaló una piedra: una Amatista, me llamó mucho la atención su color violeta/índigo y me dijo que la colocara debajo de mi almohada cada noche y meditara con ella cada día al levantarme, directamente comencé a tener sueños muy extraños donde me veía siempre entre ángeles, o en lugares que me elevaban las emociones a un punto maravilloso, creo que trabajé la amatista por mucho tiempo y me parece una de las piedras más especiales porque nos aporta una paz espiritual y nos ayuda a mirar la vida de una forma positiva y calmada.

Mi maestro no me dijo lo que descubriría sobre ésta piedra, porque cada persona es diferente y como
buen maestro quería que lo descubriera por mi misma.

Una amatista es una piedra que vibra en grados muy elevados en la escala espiritual y te conecta con la sabiduría suprema ya que actúa sobre la glándula pineal y la pituitaria por lo cual genera sentimientos orientados hacia el amor puro y absoluto.

Transmuta los sentimientos negativos en positivos.

La amatista ayuda a combatir los miedos y las grandes turbulencias emocionales, si la colocamos debajo de la alhomada nos ayuda a dormir en calma y a combatir el insommio asi como estados de stress o angustias.

En la gemoterápia, la amatista tiene tambien su uso terapéutico, por ejemplo se utiliza para mejorar el sistema inmunológico, a mi personalmente me ayuda a disminuir los estados alérgicos, es utilizada también para aliviar los dolores reumáticos utilizandola en la zona dolorida, para ésto se recomienda que el paciente esté recostado y relajado.

En metafísica representa al Rayo Violeta de la alquimia, lo que quiere decir que transforma, es una excelente piedra para meditar y canalizar.

Esta gema podemos limpiarla y purificarla exponiéndola a la luz de la luna, sobre todo de la luna llena y creciente, ya que se carga fortaleciendo sus vibraciones para la relajación, meditación y busqueda espiritual.

Cuando llevamos una piedra por mucho tiempo con nosotros, sobre todo la amatista, se vuelve más oscura, ésto quiere decir que se ha recargado de nuestras vibraciones recogiendo en ella las vibraciones negativas, entonces se recomienda enterrarla por unos días (procurando que coincida con la luna creciente o luna llena), ya que gracias a la fuerza magnética que fluye de la madre tierra abandona la carga negativa recogida de nuestros cuerpos.
Después de tres días se limpia con agua, se seca bien y ya podemos usarla con una carga renovada y positiva.

Luna 

3 comentarios:

Jauckor dijo...

Es muy cierto.
Te extiendo mis energías.

Anónimo dijo...

Gracias por la info. Me gusta mucho la introduccion de bienvenida que pusiste en la pagina, cada vez soy mas consciente de esa sincronia universal y me emociona mucho darme cuenta de eso. SALUDOS!!

Luz en Palabras dijo...

Mil gracias a uds por su visita, que la luz y la paz los acompañe siempre.