martes, 3 de agosto de 2010

El perdón y la Culpa

A sugerencia de mi guía escribo éste post sobre el perdón y la culpa, ambos factores que nos afectan y que todos vivimos de algún modo en ésta vida y en otras también.

Qué es el perdón? perdonar viene del griego "afiemi", que significa "dejar ir , abandonar".  Dejar ir los rencores contra el que nos daña, hiere u ofende, abandonar la actitud de resentimiento, de odio, de negativas sensaciones que se acumulan en el alma del ofendido y que no le dejan estar en paz.

El diccionario de la Real Academia Española nos dice del perdón: "Dicho de quien ha sido perjudicado por ello: Remitir la deuda, ofensa, falta, delito u otra cosa."

Remitir la ofensa, falta u delito, dejar ir, abandonar...sacar de nosotros, con el fin de hallar la paz. He leido que el perdonar no es un acto de generosidad como se cree sino un acto de egoismo, ya que al perdonar estamos buscando nosotros mismos la paz interior, estamos alimentando al ego, en cierto modo, pero según mi parecer, el perdonar sí es buscar la paz interior, la paz que viene con el perdón, pero también es un acto de generosidad, porque estamos dando, otorgando el perdón a quien muchas veces lo necesita, no son todos los que no les importa ser perdonados, hay muchos que piden ser perdonados y cuando lo logran, pueden a su vez sentir a su alma inundarse de paz.

Dice el Dalai Lama respecto al perdón: " Si no perdonas por generosidad, perdona al menos por egoismo, por tu propio bienestar". Perdonar asi sea por egoismo, siempre es un acto que nos traerá paz.

Creo pues, que el perdón debe ser un acto de generosidad y de paz interior, damos y a la vez recibimos, el que da siempre recibe, dicen.....y que más hermoso que dar dones del alma como lo es el perdón?

Del perdón ya nos dió muestras Jesús cuando dijo a su Padre: " Padre perdónalos porque no saben lo que hacen", al referirse a los verdugos que lo crucificaban. También lo dice la oración del Padre Nuestro: "Perdona nuestros pecados asi como nosotros perdonamos a los que nos ofenden".

Si perdonó Jesús, quienes somos nosotros para no hacerlo?

Podríamos interpretar el " Amaos los unos a los otros" como " Perdonaos los unos a los otros",  porque qué es el perdón sino un acto de amor?

Cuando perdonamos sanamos nuestras heridas, es entonces el perdón un acto de sanación emocional y espiritual también.
El perdón va unido al olvido, pero en muchos casos solemos escuchar: "Te perdono pero no olvido", puede ser un perdón de éste modo auténtico? un perdón que deja en la memoria el recuerdo del rencor, del dolor, de la herida, como para seguir alimentándolo? el que perdona pero se mantiene recordando la ofensa y a su vez llenando su alma de rencor, se daña más a sí mismo con esas vibraciones negativas que produce al actuar de esa manera.

Perdonar y olvidar, es sanar. Comenzar de cero desde la herida, partir desde la cura, desde la sanación liberando al alma de recuerdos que nos atan al dolor.

El perdón tiene mucho que ver con la culpa, está relacionado con ella, la culpa es un sentimiento de haber actuado mal, tiene que ver con los valores morales que cada uno tenga en su vida como parámetros,  qué es el bien y que es el mal para cada uno.

Puede ser que lo que cree culpa para uno no lo cree para otros, la culpa va a depender de la escala de valores de cada persona y de cómo esa persona entienda el bien y el mal. Hay muchas situaciones que están regladas socialmente, y que se consideran buenas o malas según las normas sociales, acatar esas normas sociales es parte de la adptación al medio circundante, ya que en caso contrario seremos considerados desviados y en algunos casos ser sancionados. Actos como robar, matar, herir, y otros más sencillos como no acatar las leyes de tránsito, etc....son sancionados por la sociedad y la sociedad considerará culpables de los mismos a quienes trasgedan esas normas.

Ahora bien hay actos que cometemos que aunque no son sancionados socialmente, crean sentimientos de culpa a nivel espiritual, por ejemplo ser infiel, si ése es un acto que para nosotros es considerado "no bueno", el vivir doble vida, con un  esposo/a y a la vez con un/a amante, pudiera traer sentimientos de culpa que roben la paz y la tranquilidad, ahora hay personas a quienes éstas situaciones no les afectan en lo más mínimo, porque en su escala de valores ser infiel, no es un acto malo, ser infiel es parte de su modo de ver y entender la vida y si eso hiere o afecta al otro, pues nada, es su problema, asi de simple.

Es muy relativa entonces la culpa, sentirnos culpables no es sino tomar conciencia de que hemos actuado contraviniendo nuestros valores, esos que nosotros mismos hemos creado para vivir en paz con nosotros mismos. La culpa nos sirve en cierto modo como aprendizaje sobre acciones que nos hacen sentir infelices, y de ella aprendemos a no volverlas a cometer, pero no podemos permanecer varados en la culpa, una vez que hemos concientizado el error o fallo, debemos poner remedio a ese sentimiento, enmendando nuestra conducta y siendo fieles a nuestros valores personales. Y como vemos la culpa debe ser sanada, requiere ser sanada, si sentimos culpa por una acción que para nosotros no ha estado bien, entonces el perdón del otro es fundamental para poder sanar esa culpa, pero aquí el perdón juega un papel decisivo en nosotros también, aprender a perdonarnos primero a nosotros mismos es fundamental para sanar la culpa, de nada me servirá el perdón del ofendido si yo no he podido perdonarme antes, porque no podré tener esa paz que ansio. Esto aplica por supuesto sólo a las personas que tienen conciencia de haber actuado mal y a las que el sentirse culpables les hace sufrir, porque como bien sabemos el mundo está lleno de personas que van haciendo daño sin sentir culpa ni necesidad de perdón,  simplemente les importa un rábano a quienes dañan o hieren con sus actos.

Pero no es de ellos de quienes deseo hablar en éste post, sino de los que conociendo nuestro espíritu y teniendo una escala de valores en la vida, en alguna  ocasión hemos sentido culpa por haber actuado en contra de nuestros principios, por habernos dejado llevar por las emociones, por la pasión, o por cualquier sentimiento incontrolable y asi haber actuado sin conciencia,  es a éstos a donde yo pertenezco y creo que tú que me lees también, porque si has llegado a éste blog de luz, es posible que seas de éstos últimos que menciono.

El remordimiento es consecuencia de la culpa, sentimos remordimiento de haber actuado mal, el remordimiento es el recuerdo de la acción "no buena" que nos deja sufriendo y nos roba la paz interior. Sentir remordimiento es una buena señal de que seguimos siendo puros de alma y corazón, pero nunca debemos usar éstos sentimientos para anclarnos en ellos, la culpa, el remordimiento, la intransigencia en el perdón no pueden llevarnos a permanecer en ellos en un acto masoquista que nos dañe y no nos deje avanzar.

Tenemos que aprender a  liberarnos de ellos, perdonarnos, perdonar a los otros, ser humildes para recibir el perdón de los demás, reconocer nuestros errores y aprender de ellos, sanar nuestra alma y espíritu, liberarnos de sentimientos opresivos que nos anclan  en el dolor, es lograr la paz que necesitamos para seguir y evolucionar.

Un consejo de mi guia para transmutar la culpa y aprender a dar perdón y a la vez ser perdonados, es dejarse  guiar por la llama blanca, por el Arcángel San Gabriel perteneciente a esa llama, cuyas cualidades son: Belleza, armonía, arte, transfiguración, resurrección y ascensión.

Qué más hermoso que aprender a resucitar del dolor, desde el perdón y el amor?

Librarnos de la culpa, ascender con la conciencia de conocer nuestros errores y aprender de ellos, dejar que la armonia y la paz se instalen en nuestros corazones, son signos sin duda de éste despertar de conciencia.

Los abrazo en la luz, siempre....

Dina

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